La terapia física puede dar muy buenos resultados contra el dolor. En el centro de terapia física de Boston University, su director sitúa la probabilidad de éxito en tendinitis del manguito rotador en un 70%, medida con los indicadores que ellos usan. La terapia física manual en Nueva York también puede dar resultados notables.

¿Qué es la terapia manual? ¿Cuándo conviene, frente a otros métodos de terapia física? En esta guía desglosamos qué papel juega esta técnica en el tratamiento de las condiciones musculoesqueléticas.

Cómo funciona

La terapia física sigue siendo una forma de atención muy extendida. Según una encuesta de YouGov, el 51% de los estadounidenses dijo haber recibido este tratamiento. Entre los mayores de 55, la cifra sube al 60%.

El tratamiento estándar suele ser el paciente haciendo estiramientos o ejercicios suaves con la ayuda de un profesional. La idea es recuperar fuerza y flexibilidad después de una lesión. Para un abordaje más manual, sin embargo, el profesional puede recurrir a la terapia manual.

La terapia manual consiste en que el terapeuta manipula los músculos tensos. Suele aplicar presión suave sobre la zona afectada para aliviar el dolor y devolver función y movilidad. Eso prepara cada sesión para que el paciente pueda hacer los estiramientos que le tocan.

Tres técnicas de terapia manual para articulaciones y músculos

Según el alcance de tu lesión, el profesional puede usar distintas técnicas para bajar el dolor. Todas apuntan a los músculos rígidos o adoloridos que te están limitando el movimiento. Estas son las principales.

1. Liberación miofascial

Es de las técnicas manuales más usadas. Busca reducir la rigidez de la fascia, que es el tejido conectivo que envuelve los grandes grupos musculares.

El Hospital for Special Surgery señala que la liberación miofascial funciona bien en atletas con lesiones por esfuerzo repetitivo y en personas con fibromialgia. Pero no es apropiada para todos. Queda descartada si tienes:

  • Diabetes avanzada
  • Osteoporosis
  • Artritis reumatoide
  • Fracturas en proceso de curación

2. Manipulación articular

Si no puedes mover una articulación sin que te duela, hacer ejercicio se vuelve cuesta arriba. El profesional puede manipular esa articulación aplicando presión y movimientos controlados. La manipulación articular es una pieza central tanto de la terapia manual como de los ajustes quiroprácticos.

3. Movilización de tejidos blandos

Tu sistema musculoesquelético incluye una red de tejido blando alrededor de huesos y músculos. La inflamación ahí genera molestia, hinchazón y peor circulación. El profesional moviliza ese tejido con masaje suave sobre puntos gatillo concretos.

Por qué considerar la terapia manual

El trabajo con las manos tiene su momento y su lugar, según la lesión. Si el profesional lo incorpora, hay varias cosas que ganas.

1. Atención integral

Mucha gente recurre a los medicamentos para tratar lesiones o condiciones de salud. Según el National Center for Health Statistics, el 10.7% de los adultos en Estados Unidos usa al menos un analgésico recetado en un período de 30 días. Esos medicamentos bajan la inflamación y aflojan los músculos, pero casi siempre con efecto de corto plazo.

Prácticas como la movilización de tejidos blandos y la manipulación articular reducen la necesidad de medicación. Si te interesa un enfoque integral, pregunta por las opciones de tratamiento manual.

2. Más movilidad

Los medicamentos te pueden hacer sentir mejor, pero no le hacen mucho a tu rango de movimiento. El trabajo manual devuelve función a la articulación para que puedas moverte con libertad y volver a lo que te gusta. Ayuda en la recuperación de varios tipos de lesión:

  • Distensión del hombro
  • Latigazo cervical
  • Lesiones de rodilla
  • Ciática

Una vez que recuperas rango de movimiento, puedes concentrarte en fortalecer articulaciones y músculos con ejercicios y estiramientos dirigidos.

3. Prevención de lesiones

Pongamos que te duele el hombro seguido de tanto lanzar una pelota de béisbol. Si no lo tratas y no fortaleces la articulación, te vas a quedar fuera del juego. En cambio, con las prácticas de arriba recuperas la articulación y evitas que la lesión vuelva.

Y no aplica solo a atletas o a quienes hacen movimientos repetitivos. Alguien que se está recuperando de un latigazo cervical por un accidente de auto puede evitar volver a lesionarse el cuello y la espalda en una caída o un movimiento brusco.

4. Menos carga

Este tratamiento baja la carga sobre las articulaciones grandes del cuerpo. Tratar el dolor directamente hace más llevadera la recuperación de una lesión aguda y permite manejar mejor los problemas crónicos.

Una lesión musculoesquelética no pasa factura solo en lo físico. Según Mental Health America, las personas con dolor crónico tienen cuatro veces más probabilidad de tener problemas de salud mental como ansiedad y depresión. Aliviar el dolor despeja la cabeza y cambia cómo se ve todo lo demás.

Tratamiento personalizado en Nueva York

Ya sea que busques aliviar una molestia o aprovechar lo que ofrece el tratamiento quiropráctico para la mala postura, en Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care podemos ayudarte. Ofrecemos servicios completos enfocados en tratar condiciones musculoesqueléticas.

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Preguntas frecuentes

¿Te quedaron dudas? Aquí van algunas respuestas sobre la terapia para aliviar el dolor.

¿En qué se diferencian la terapia manual y el masaje?

La terapia manual busca bajar el dolor y devolver función a una articulación adolorida o lesionada. El masaje busca que el paciente se relaje.

¿Debo ver a un quiropráctico o a un terapeuta físico para esto?

Al terapeuta físico para un tratamiento de todo el cuerpo, y al quiropráctico para manipulación articular de cuello y columna.

¿Puedo hacerme estas técnicas yo mismo?

Sí, es posible aplicarse técnicas de terapia manual uno mismo, pero solo con la guía de un profesional.