Empieza el camino hacia una vida más cómoda y sin dolor.
Sea crónico o de una lesión reciente, el dolor puede volver difícil el día a día. Los analgésicos alivian algunas cosas de inmediato, pero traen efectos secundarios y no siempre sirven a largo plazo.
La terapia física es una solución segura y eficaz para el manejo del dolor, y le ha devuelto la comodidad a muchísimos pacientes. Entre sus beneficios están menos dolor, músculos más fuertes y menos probabilidades de terminar dependiendo de un analgésico recetado.
Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care ofrece servicios de terapia física en Nueva York.
Terapia física y manejo del dolor
Si te estás recuperando de una lesión reciente, es probable que tu médico te recomiende terapia física. Pero incluso sin una lesión reciente puedes estar cargando con un dolor que nunca atendiste. De hecho, más de 50 millones de adultos en Estados Unidos reportan vivir con algún tipo de dolor crónico a diario o casi a diario.
Aunque mucha gente llega a la terapia física después de una lesión, muchos estadounidenses eligen medicamentos recetados para calmar el dolor crónico. Algunos funcionan a corto plazo, pero ofrecen poco alivio duradero y pueden derivar en mal uso. Según el National Institute on Drug Abuse, entre el 21% y el 29% de los pacientes hace mal uso de los opioides que le recetan para dolor crónico.
Como tratamiento de rehabilitación, la terapia física deja fuera los fármacos y trabaja con equipo especializado y ejercicios de movimiento. Según una investigación del Health Research and Educational Trust, los pacientes que empezaron terapia física temprano tuvieron un 89% menos de probabilidades de recibir una receta de opioides.
Las técnicas de terapia física para el dolor apuntan a varios objetivos:
- Reducir la sensación de dolor
- Fortalecer músculos, tendones y ligamentos
- Recuperar el equilibrio
- Mejorar el rango de movimiento
- Mejorar la función física general
- Hacer más cómodo todo el día a día
Además, la terapia física sirve para muchos tipos de dolor. Habla con tu médico sobre empezar terapia si tienes una lesión o una condición crónica como:
- Lesiones deportivas
- Lesiones por sobreuso
- Lesiones nerviosas
- Lesiones del manguito rotador
- Dolor de hombro, cuello o espalda
- Dolor de pie, tobillo o pierna
- Tendinitis
- Distensiones musculares
- Síndrome del túnel carpiano
- Artritis
- Fibromialgia
- Ciática
Beneficios de la terapia física
Son varios. La terapia física busca aliviar el dolor y fortalecer el cuerpo y la mente de forma segura y eficaz.
No invasiva
La terapia física no es invasiva: no hay cirugía ni inyecciones. Tu terapeuta trabaja para diagnosticar y atender el dolor de la manera más natural posible.
Sin fármacos
Los medicamentos recetados traen riesgos y pierden eficacia con el tiempo. Uno de los beneficios más importantes de la terapia física es justamente que no usa fármacos: en vez de apoyarse en un analgésico para el alivio inmediato, el terapeuta trabaja las causas de fondo del dolor.
Una experiencia personal
Cada paciente responde distinto a cada método. Por eso hace falta un plan individual, armado según sus necesidades, su cuerpo y hasta su horario. La terapia física es una experiencia personal en la que el terapeuta busca la forma más eficaz de aliviar el dolor y fortalecer el cuerpo.
Siempre cambiando
Además de personal, la terapia física cambia sobre la marcha. No vas a hacer los mismos ejercicios y los mismos tratamientos en cada visita: funciona mejor cuando las técnicas se actualizan según cómo va avanzando el paciente.
Atiende el dolor crónico
La terapia física apunta al origen del dolor crónico. Busca sanar y aliviar de adentro hacia afuera, en vez de tapar el dolor de afuera hacia adentro. Eso sirve para una variedad amplia de problemas físicos.
Favorece la curación
Uno de los beneficios más importantes es que va más allá del manejo del dolor y busca una curación completa. En vez de encontrar una forma externa de lidiar con el dolor, el terapeuta trabaja contigo para dar con el origen y eliminarlo ahí.
Mejora la movilidad y la fuerza
Los ejercicios y movimientos propios de la terapia física le enseñan al paciente a moverse y estirarse sin dolor. Eso mejora la movilidad y la flexibilidad, le devuelve agilidad y reduce otros dolores ligados al movimiento.
Las técnicas también mejoran la fuerza. Al sanar la zona que causaba el dolor, el terapeuta busca fortalecerla al mismo tiempo. Incluso puede darte ejercicios para hacer en casa que aumentan la fuerza mental y la confianza en tu propio movimiento.
Reduce el riesgo de lesionarte otra vez
Quien sufre una lesión musculoesquelética tiene más probabilidades de volver a lesionarse. Para bajar ese riesgo, el terapeuta trabaja en sanar y fortalecer los músculos de alrededor.
Contacta a tu terapeuta físico de confianza en Nueva York
Podemos armar un plan de tratamiento para tu caso, sea terapia física después de un accidente de auto, una lesión de trabajo o un dolor crónico que no se va.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la terapia física?
Sanar tejido blando suele significar entre seis y ocho semanas de terapia física. Lo que mueve ese número es la lesión en sí, el estado general de salud y cuánto del trabajo se hace entre sesión y sesión.
¿Qué ayuda a acortar el tiempo de recuperación?
La terapia física, una alimentación saludable y ejercicios diarios que no empeoren el dolor.
¿Cómo empiezo terapia física si tengo dolor crónico?
El primer paso es hablar del dolor con tu médico de cabecera. Puede hacerte las pruebas preliminares y referirte a un terapeuta físico.
