Las pruebas electrodiagnósticas miden qué tan bien funcionan tus nervios y tus músculos. Tienen dos partes, los estudios de conducción nerviosa (NCS) y la electromiografía (EMG), y juntas muestran si un nervio está pinzado o dañado, y dónde. En Quantum están disponibles con los especialistas que visitan nuestras sucursales.
Por qué tu proveedor puede pedir una EMG/NCS
- Entumecimiento, hormigueo o debilidad en un brazo, una mano, una pierna o un pie
- Síntomas de túnel carpiano en la mano
- Un nervio pinzado en el cuello, o ciática por una hernia de disco en la zona lumbar
- Síntomas de un nervio después de un accidente de auto o de una lesión del trabajo
Qué pasa durante la prueba
Estudio de conducción nerviosa: unos electrodos pequeños pegados a la piel mandan impulsos eléctricos breves y suaves a lo largo de un nervio, y miden con qué rapidez y con qué fuerza viaja la señal. Puede que sientas cada impulso como un pinchazo rápido.
EMG: un electrodo de aguja fina, colocado en algunos músculos, registra su actividad eléctrica en reposo y mientras los contraes un poco. Puede ser incómodo, y la molestia suele terminar cuando sale la aguja. Puede quedar un pequeño moretón, que se va en unos días.
Cómo prepararte para la prueba
- Báñate antes de la prueba y no te pongas loción ni crema en la piel.
- Avísanos si tienes marcapasos u otro aparato médico eléctrico, si tomas anticoagulantes o si tienes hemofilia.
- Pregunta si debes dejar alguno de tus medicamentos antes de la prueba.
Después de la prueba
Los resultados van a tu proveedor y dan forma a tu plan: terapia física o quiropráctica dirigidas al punto exacto, o un referido a manejo del dolor. Pregunta en la sucursal cómo se factura la prueba en tu caso. Te contamos más sobre los nervios comprimidos después de un accidente de auto.
