Se suele pensar que las lesiones de un accidente de auto son inmediatas y evidentes en el momento del choque, pero no siempre es así. El dolor y otros síntomas pueden aparecer días, semanas o meses después. A veces el origen es un nervio comprimido, que puede dar desde molestias leves hasta síntomas severos que afectan tu calidad de vida.

En Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care, PLLC, ofrecemos terapia física en Nueva York, un tratamiento efectivo y no invasivo para los nervios comprimidos. En esta guía te explicamos qué es esta condición y cómo puede manifestarse después de una colisión.

Nervio comprimido y nervio pinzado: ¿cuál es la diferencia?

Un nervio comprimido es un nervio bajo demasiada presión del tejido que lo rodea —músculo, tendón, hueso o cartílago— y puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Cuando lo que está bajo presión es una raíz nerviosa de la columna, la condición tiene nombre propio: radiculopatía. Después de un accidente de auto, mucha gente se queja de dolor de espalda o de cuello, que puede ser radiculopatía en parte o del todo.

Los trabajadores que han tenido dolor de cuello representan hasta el 40% del ausentismo laboral, según StatPearls, que también sitúa la prevalencia de por vida del dolor lumbar en la población general entre el 60% y el 90%, por causas que incluyen el trauma.

Entonces, ¿en qué se diferencia un nervio comprimido de uno pinzado? En nada: los dos términos nombran lo mismo. Si tienes la condición, puedes sentir un dolor puntual o irradiado, y además:

  • Rigidez
  • Hormigueo o calor
  • Debilidad
  • Entumecimiento
  • Movilidad limitada
  • Sensación de agujas en las extremidades

¿Qué causa un nervio comprimido?

Los traumas físicos que ponen demasiada presión sobre un nervio pueden comprimirlo. Por ejemplo, el latigazo cervical de un choque por detrás. El impacto sacude la cabeza y el cuello hacia atrás y hacia adelante con violencia, y eso comprime nervios y produce inflamación localizada.

La presión también se puede acumular por condiciones médicas, como la ciática, que suele desarrollarse por discos de la columna dañados o degenerados.

Un hueso roto también puede desencadenarlo, sobre todo si es de la caja torácica, la columna o los hombros. Un hueso dislocado puede presionar un nervio cercano.

Cómo se diagnostica la compresión nerviosa

Diagnosticar un nervio comprimido requiere la evaluación de un profesional de salud. Después de revisar tu historial, conversar sobre tus síntomas y repasar cómo fue el accidente, puede ordenar pruebas para dar con el origen de la condición:

  • Radiografías: muestran la posición de los huesos, lo que ayuda a ubicar un posible nervio comprimido si aparece un estrechamiento inusual.
  • Resonancia magnética: muestra las estructuras internas y los tejidos blandos con mucho más detalle que una radiografía, y puede ser útil para identificar la compresión de una raíz nerviosa.
  • Estudio de conducción nerviosa: mide los impulsos eléctricos de los nervios en los músculos. Es una forma efectiva de identificar daño nervioso.

El papel de la terapia física en un nervio comprimido tras una colisión

Según una encuesta de YouGov de 2024 con más de 1,000 participantes, cerca del 86% de quienes han hecho terapia física en algún momento de su vida dice que le resultó útil. Es un tratamiento que suele ser necesario para recuperarse después de un accidente de auto.

Un plan de terapia física hecho a la medida —que tome en cuenta la edad, el estado de salud general, el peso y la lesión— ayuda con los nervios comprimidos. Los ejercicios dirigidos, los estiramientos y las terapias manuales alivian la inflamación y bajan el dolor, pero eso no es todo lo que aporta el tratamiento.

Con terapia física puedes estirar y fortalecer los músculos alrededor de la zona afectada, y con eso mejorar tu movilidad y tu flexibilidad. Tener músculos más fuertes te ayuda a evitar lesiones futuras y mejora tu postura.

Otras formas de tratar las lesiones de accidente

La educación del paciente pesa mucho en la recuperación de un nervio comprimido. Después de evaluarte y diagnosticarte, tu terapeuta físico te explicará cómo mejorar la lesión y cómo evitar un trauma secundario. Puede recomendarte cambios de hábitos como parte del tratamiento.

Los medicamentos también pueden hacer falta para el dolor. Los antiinflamatorios no esteroideos bajan el dolor y la inflamación, y los anticonvulsivos como la gabapentina a veces ayudan con el dolor de origen nervioso.

Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care, PLLC: terapia física en Nueva York

No tienes que vivir con el dolor de un nervio comprimido por un accidente de auto. En Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care, PLLC, ofrecemos las pruebas electrodiagnósticas que describimos arriba —estudios de conducción nerviosa y electromiografía—, además de planes de tratamiento personalizados y cuidado quiropráctico y terapia física completos.

Cuando estés listo, lee las razones para considerar la terapia física y contáctanos para pedir una cita de terapia física en Nueva York.

Preguntas frecuentes sobre los nervios comprimidos

Aquí respondemos las dudas más comunes sobre la terapia física y los nervios comprimidos.

¿Cuánto dura un nervio comprimido?

Depende de la gravedad del caso. Recuperarse de una radiculopatía puede tomar desde unos días hasta 12 semanas o más.

¿La terapia física es el tratamiento indicado para un nervio comprimido?

La terapia física es un camino práctico y no invasivo para aliviar la inflamación y reducir otros síntomas neurológicos.

¿Qué ejercicios convienen si tengo un nervio comprimido?

Los ejercicios aeróbicos de bajo impacto suelen aliviar el dolor y la molestia de un nervio comprimido: nadar, caminar y montar bicicleta. Esos movimientos aumentan el flujo de sangre al nervio irritado o comprimido, y eso favorece la recuperación.

¿Qué debo evitar si tengo un nervio comprimido?

Conviene evitar el sedentarismo, porque el movimiento regular mejora la circulación y favorece la recuperación. También es importante dormir bien, evitar los movimientos repetitivos o bruscos y mantener una buena postura.