Cuando estás tratando de recuperarte de una lesión de rodilla, la terapia física suele ser parte del proceso. Sirve para devolverle fuerza y flexibilidad a la articulación. Contar con un terapeuta físico en Nueva York es lo que hace que esos beneficios lleguen.
Qué se busca con la terapia física para el dolor y las lesiones de rodilla
En tu primera cita de terapia física, tú y tu terapeuta van a fijar metas. Sea aliviar el dolor, ganar fuerza o recuperar rango de movimiento después de la lesión, esas metas son las que le permiten al terapeuta decidir qué plan seguir.
Tu terapeuta hará pruebas para ver cómo estás antes de armar el mejor plan de tratamiento posible para esas metas. Mucha gente con una lesión de rodilla llega con más de una meta que quiere alcanzar con la terapia física.
Bajar el dolor
Según un informe publicado en la revista Academic Emergency Medicine, las salas de emergencia en Estados Unidos atendieron 6.6 millones de lesiones de rodilla entre 1999 y 2008, alrededor de 660,000 por año. La atención de emergencia suele concentrarse en bajar el dolor de inmediato con medicamentos.
Si lo que quieres es depender menos de los opioides para el dolor de una lesión de rodilla, la terapia física es un camino. En un estudio de 88,985 personas publicado en JAMA Network Open, quienes empezaron terapia física dentro de los 90 días del diagnóstico de dolor de rodilla tuvieron un 16% menos de probabilidad de llenar una receta de opioides.
Entre los ejercicios de terapia física que alivian el dolor de rodilla están:
- Elevación de pierna recta
- Subidas a escalón
- Contracciones de cuádriceps
- Masaje de tejidos blandos
Fortalecer la rodilla
Fortalecer los músculos alrededor de la rodilla mejora la estabilidad. Esto importa sobre todo después de una lesión en la que no usaste la rodilla ni cargaste peso sobre esa pierna durante días o semanas. El músculo se debilita cuando no se usa.
Tu terapeuta puede concentrarse en los isquiotibiales, las pantorrillas y los cuádriceps para darle soporte a la articulación. Los ejercicios típicos son:
- Elevación de talones
- Elevación de pierna recta
- Contracciones de cuádriceps
- Curl de isquiotibiales
Ganar flexibilidad
Después de una lesión de rodilla es común que la articulación quede rígida. Cuando la meta es recuperar flexibilidad, el terapeuta pone el acento ahí.
En ese caso trabaja menos el fortalecimiento y más la movilización articular, con ejercicios que estiran músculos y tendones. El estiramiento tiene que ser lento para no volver a lesionarse. Algunos de los que ayudan:
- Deslizamiento de talón
- Estiramiento de pantorrilla
- Estiramiento de isquiotibiales
- Bajar a posición de sentadilla con la espalda apoyada en la pared
- Masaje de tejidos blandos
Recuperar el equilibrio
Si estás recuperándote de una cirugía por rotura de ligamento, volver a tener equilibrio puede costar. La recuperación de un ligamento cruzado anterior y la corrección de desbalances musculares suelen ir de la mano, y la terapia física trabaja las dos cosas.
Recuperar el equilibrio baja el riesgo de una caída que te atrase la recuperación. Con mejor equilibrio te mueves con más confianza, y eso reduce la posibilidad de un tropiezo que te resienta la lesión. Algunos ejercicios que ayudan:
- Pararse en una pierna
- Tabla de equilibrio
- Zancadas
Sostener la terapia en el tiempo
Según YouGov, cerca de la mitad de los estadounidenses ha recibido atención de un terapeuta físico alguna vez. Muchos estudios muestran que empezar temprano es clave para que la rehabilitación funcione.
El problema es que mucha gente abandona apenas siente alguna mejoría. Un estudio en Musculoskeletal Care que preguntó a personas con osteoartritis de rodilla por qué no habían probado terapia física encontró que está muy poco usada para esa condición.
Después de mejorar algo, seguir viendo al terapeuta ayuda a mantener la flexibilidad de los ligamentos. Y si te acompaña en ejercicios que fortalecen y en técnicas de movimiento correctas, baja la posibilidad de volver a lesionarte.
Los ejercicios en casa
Vale la pena seguir al pie de la letra lo que el terapeuta indique para hacer en casa. Además de los ejercicios de fuerza, puede sugerirte técnicas de movimiento para que el cuerpo y la rodilla trabajen juntos. Lo que conviene cuidar mientras te recuperas en casa:
- Mantener buena postura
- Mejorar la mecánica del cuerpo
- Trabajar el equilibrio
- Usar frío, masaje o estimulación eléctrica para la hinchazón y el dolor
En Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care, PLLC atendemos pacientes en toda el área metropolitana de Nueva York.
Si te interesa probar técnicas de terapia física para rehabilitación, podemos ayudarte. Contáctanos para empezar.
Preguntas frecuentes
Si necesitas manejar el dolor de una lesión de rodilla, escríbenos y nuestro equipo de terapia física en Nueva York te orienta.
¿Qué me espera en la primera cita de terapia física por dolor de rodilla?
En la primera cita, tu terapeuta te va a hacer varias preguntas sobre el dolor de rodilla y tu historial médico. Con eso arman juntos el plan de tratamiento que mejor te sirva.
¿Qué hace un terapeuta físico por el dolor de rodilla?
Trabaja en varios frentes: proteger la articulación mientras fortalece y estira los músculos que la rodean.
¿Debo reposar o moverme cuando me duele la rodilla?
Las dos cosas, y en qué proporción depende de tu caso. Pregúntale a tu terapeuta físico cuánto reposar, cuánto moverte y cuándo aplicar hielo y elevar la rodilla para bajar el dolor.
¿Cuándo debo empezar terapia física por dolor de rodilla?
Apenas notes que la hinchazón de la lesión está bajando. Consulta con tu médico la fecha apropiada para arrancar las sesiones.
