Una caída le puede pasar a cualquiera en cualquier momento. Ocurren mucho en el trabajo y pueden dejar consecuencias serias. Mientras te recuperas, consulta a Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care para terapia física para lesiones en Nueva York.
Según el CDC, las caídas llevan cada año a unos 4.5 millones de adultos mayores a las salas de emergencia en Estados Unidos, y más de uno de cada cuatro mayores de 65 se cae al menos una vez al año. Con esa frecuencia, el tratamiento adecuado importa. Una investigación de la Universidad de Atenas se suma a la evidencia de que la terapia física es clave para recuperarse de una caída y puede prevenir las siguientes.
Entender qué tipos de lesión deja una caída ayuda a dar con el tratamiento correcto.
Tipos de lesión más comunes en una caída
Las lesiones por caída varían en gravedad y en tipo. El tipo determina cuál es la terapia adecuada una vez estabilizada la lesión o hecha la cirugía.
Se pueden agrupar en unas pocas categorías:
Esguinces y distensiones
Están en el extremo leve. El esguince es una lesión de ligamento, normalmente cerca de una articulación como la muñeca o el codo. La distensión es una lesión del tendón que conecta con músculo o hueso, muchas veces en la espalda, el muslo o el cuello.
Pueden ocurrir en el trabajo al cargar peso o al moverse por terreno irregular. Las dos duelen de golpe y fuerte.
La terapia física ayuda a estabilizar la articulación después de un esguince o una distensión, y con eso a volver a moverse sin dolor ni rigidez. El frío o el calor y las terapias eléctricas también ayudan con la hinchazón y la movilidad.
Fracturas
Son más serias. El Journal of Biomechanics señala que los adultos jóvenes evitan mejor una fractura al caer si dan un paso lateral y usan movimientos reflejos de los brazos.
Estos accidentes ocurren al caerse desde la propia altura o cuando algo te cae encima.
Después de la cirugía o el yeso que haga falta, recuperar fuerza y movilidad poco a poco con terapia física es parte central de la curación. Las fracturas de cadera y las de otras articulaciones clave son las más difíciles de tratar y las que más se benefician de la terapia física.
Traumatismos craneales
Según los National Institutes of Health (NIH), las caídas causan más del 60% de los ingresos hospitalarios por traumatismo craneal en mayores de 65 años. Ese mismo informe sitúa al traumatismo craneal detrás de más de la mitad de las muertes por caída en adultos mayores.
Como el riesgo de caerse es tan serio, sobre todo en gente mayor, parte de la recuperación tiene que ir dirigida a prevenir la siguiente caída.
Estas lesiones también ocurren en accidentes de trabajo graves. Manejar maquinaria pesada o trabajar en terreno irregular sube el riesgo.
El tratamiento puede incluir entrenamiento de resistencia y práctica orientada a tareas concretas, buscando devolver función y movilidad. Muchas veces el foco está en que el paciente pueda caminar con seguridad y hacer sus cosas con más independencia.
Qué tan bien funciona la terapia física en la recuperación
La terapia física son estiramientos y ejercicios de rutina que ayudan a recuperarse de una lesión. Se suele complementar con terapia manual: ajustes con las manos y manipulación del tejido, por masaje o por terapias eléctricas.
Está pensada para mejorar fuerza, flexibilidad y movilidad, y ayuda a manejar el dolor y a recuperar función en la zona afectada.
Después de una caída, la terapia física es parte importante de la recuperación: hace que te muevas otra vez tras un tiempo inmovilizado por una distensión o una fractura.
En lesiones de trabajo, devuelve los movimientos funcionales que el empleo pide. Eso pesa especialmente en trabajos manuales: una lesión mal curada dificulta estar de pie mucho rato, agacharse, agarrar objetos y cargar peso.
En traumatismo craneal, la terapia física ayuda a recuperar equilibrio y función motora. Una investigación publicada en Physiotherapy Theory and Practice reporta mejoras importantes en la marcha y la estabilidad postural.
Esas mejoras ayudan a prevenir caídas futuras, porque una marcha más firme da mejor equilibrio. En población mayor, parte de la terapia puede además trabajar los movimientos reflejos que reducen el daño si la caída ocurre.
Para mejores resultados, la terapia física debe combinarse con ejercicio regular y variado, según Nature Reviews Endocrinology. Ese mismo trabajo señala lo que aportan los tratamientos de vibración en fuerza y equilibrio.
Todo apunta a que un plan de recuperación completo debe incluir alguna forma de terapia física. Recuperar fuerza y movilidad es clave después de una caída, y prevenir la siguiente lo es todavía más en adultos mayores.
Empezar temprano con estas terapias puede marcar una diferencia real.
Tratamiento a tiempo con Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care
La importancia de empezar la terapia física a tiempo después de una lesión no se puede exagerar: arrancar antes le deja menos que deshacer a la recuperación.
Consulta a Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care para dar con el terapeuta físico que necesitas en Nueva York.
Contáctanos para empezar con una terapia física que puede aliviarte el dolor con el que convives a diario.
Preguntas frecuentes
A los pacientes les suele dar curiosidad qué efecto tiene la terapia física. Estas son las preguntas que más nos hacen.
¿Qué papel juega la terapia física en prevenir caídas?
Mejorar fuerza, marcha y equilibrio. En población mayor, conviene combinarla con una rutina de ejercicio constante para prevenir mejor una caída.
¿Cómo ayuda la terapia física con una lesión?
Trabajando el alivio del dolor y la recuperación de la función. Con ejercicios, estiramientos y manipulación manual del tejido, favorece la circulación y la regeneración del tejido, y con eso los procesos naturales de curación del cuerpo.
¿La terapia física ayuda con el rango de movimiento?
Sí. Los estiramientos y ejercicios específicos fortalecen ligamentos, tendones y músculos para ganar flexibilidad. Y la terapia manual reduce la calcificación y rompe el tejido cicatricial, lo que facilita el movimiento.
