Una lesión inesperada te desordena la vida, sea porque llegó de golpe en un accidente de tránsito o porque se fue formando con los movimientos repetidos del trabajo. En casi todos los casos, empezar temprano la terapia física es mejor que dejarlo para después.
Cuando se trata de sanar, intervenir a tiempo para corregir el rumbo es parte central de cualquier plan de tratamiento. Empezar temprano puede:
- Mejorar bastante tus resultados a largo plazo
- Bajarte el dolor
- Devolverte a tus actividades normales mucho antes
Aquí Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care, terapia física en Nueva York, explica por qué la terapia especializada en las primeras etapas de la recuperación es tan importante.
Qué es empezar temprano la terapia física
Cuando los profesionales de la salud hablan de terapia física temprana, se refieren a empezar el tratamiento activo con un terapeuta lo antes posible después de la lesión. Sea un accidente de auto, una caída, un incidente de trabajo o cualquier otra cosa, el tiempo cuenta.
¿A qué apunta? La meta de arrancar temprano con terapia física activa es atender el dolor, la inflamación y los problemas de movilidad rápido, para que la curación avance más rápido también.
Recuperación más rápida cuando se empieza temprano
Quien quiera recuperarse rápido de una lesión debería empezar terapia física apenas sea posible. El terapeuta arma un plan personalizado que apunta a las zonas concretas del problema mientras el tejido sana y tú vas recuperando movilidad. Por ejemplo, el trabajo puede ir dirigido a devolverte la motricidad gruesa que perdiste y a bajar la inflamación para que puedas moverte con menos dolor.
La terapia manual, los ejercicios dirigidos y la reeducación neuromuscular ayudan a que el tejido se repare mejor y a que se forme menos tejido cicatricial. Todo eso te devuelve antes a tu vida normal.
Prevenir el dolor crónico y las complicaciones
Una lesión sin tratar lleva a patrones de movimiento compensatorios, que casi siempre terminan cargando otras zonas y generando más molestia. Empezar temprano, en cambio, acelera la recuperación y ayuda bastante a prevenir el dolor crónico y otras complicaciones a largo plazo.
Los estudios muestran que la terapia física temprana y sostenida acorta la duración de los síntomas y la discapacidad en pacientes mayores con lesiones musculoesqueléticas agudas. Y los tratamientos largos, con ejercicio continuo y trabajo de control postural, también bajan el riesgo de volver a lesionarse.
Mejor función y mejor movilidad
Una revisión sistemática de 2014 en la revista Physical Therapy comparó a quienes fueron directo al terapeuta físico con quienes primero esperaron una derivación. El grupo que fue directo reportó mejores resultados y más satisfacción con su tratamiento. Si el CDC calcula que el 20.9% de los adultos en Estados Unidos vive con dolor crónico, es mucha gente para la que empezar antes podría hacer diferencia.
¿Sorprende? No tanto. Trabajar con un terapeuta físico te da además la guía para seguir en casa lo que se hace en consulta, incluyendo entrenamiento de la marcha e integración sensorial. Es una buena forma de recuperar confianza en lo que tu cuerpo puede hacer.
Menos inflamación y menos hinchazón
Los terapeutas físicos usan terapia manual y el método RICE —reposo, hielo, compresión y elevación— tanto en consulta como para la casa. El RICE baja la inflamación y es fácil de aplicar apenas ocurre la lesión.
Los dos métodos alivian algo del dolor y devuelven movilidad. Y bajar la hinchazón hace que toda la recuperación duela menos, lo que puede acelerarla.
Lo que aporta a la cabeza y a la confianza
Una lesión afecta lo emocional además de lo físico. Empezar temprano puede bajarte el estrés y la incertidumbre sobre cómo va a terminar todo esto.
Ver que avanzas te devuelve la sensación de control. Esa motivación es la que sostiene la constancia en el tratamiento. Al final, ver resultados concretos después de haber trabajado duro le levanta el ánimo a cualquiera.
Lo que cuesta, y lo que ahorra
Empezar temprano también puede tener un lado financiero, si la terapia logra acortar la duración de otros tratamientos y los gastos médicos.
Y volver antes a la vida y al trabajo es productividad recuperada.
Los servicios de terapia física en Nueva York de Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care trabajan con un enfoque integral y terapias completas. Lo que se gana empezando temprano después de una lesión es recuperación más rápida, menos dolor y una vuelta más fácil a la vida diaria, sobre todo con un abordaje multidisciplinario. Tu recuperación necesita atención individual, y eso es lo que puedes esperar en tu primera cita de terapia física y en todo lo que viene después.
Preguntas frecuentes
Estas son algunas de las preguntas que nos hacen sobre empezar temprano la terapia física después de una lesión.
¿Cómo se personaliza el plan de tratamiento a lo que yo necesito?
Tu terapeuta arma el plan después de una evaluación completa en la primera visita, que mide niveles de dolor, fuerza, rango de movimiento y movilidad y función en general. Con la lesión, el tratamiento médico que llevas y esa evaluación, diseña un plan para tus necesidades y tus metas.
¿Qué puedo hacer en casa para complementar las sesiones?
Lo más probable es que tu terapeuta te dé un programa de ejercicios para la casa, hecho a tu medida. Suele incluir ejercicios que puedes hacer solo y sin riesgo para ganar fuerza, movilidad y flexibilidad.
¿Qué tipo de lesiones se benefician más de empezar temprano?
Empezar temprano ha dado buenos resultados en un rango amplio de lesiones: deportivas, de accidentes de auto, de caídas y de trabajo. Cuando arrancas a tiempo, la terapia física maneja mejor la recuperación después de una cirugía, el dolor y la inflamación, y los problemas de movilidad.
