Después de un accidente de auto es normal sentir dolor y rigidez en el cuello, la espalda, los hombros y los brazos. Aunque sientas que te mueves con normalidad, esos músculos pueden haberse lesionado. La terapia física acelera la recuperación para que vuelvas a tus actividades lo antes posible.

Recuperarse de un accidente —grave o leve— rara vez es fácil. Puede haberte dejado un latigazo cervical o lesiones de tejidos blandos.

Si saliste lesionado de un choque, este artículo explica qué es la terapia física y por qué hace falta después de un accidente para recuperarte rápido y bien.

Qué es la terapia física

La terapia física es una profesión de la salud dedicada a prevenir, diagnosticar, tratar y rehabilitar lesiones neuromusculoesqueléticas y deportivas, y a cuidar el bienestar general.

El terapeuta examina y evalúa al paciente, y a partir de ahí arma un plan de cuidado para mejorar el movimiento y bajar el dolor.

Los terapeutas físicos necesitan título universitario y licencia estatal, lo que les permite atender a todo tipo de personas: deportistas, adultos mayores, embarazadas y personas con discapacidad.

Ahora que sabes de qué se trata, veamos por qué importa después de un accidente de auto.

Baja el dolor y la inflamación

Una de las funciones más importantes de la terapia física después de un accidente es reducir el dolor y la inflamación.

Cuando un músculo se lesiona, produce unas sustancias llamadas citoquinas que causan inflamación e hinchazón. Es la respuesta natural del cuerpo, pero una inflamación excesiva alarga la curación. Las citoquinas además aumentan la sensibilidad al dolor, y eso dificulta funcionar con normalidad mientras te recuperas.

La mayoría de los pacientes nota menos inflamación y menos dolor a las dos o tres semanas de terapia constante, aunque a otros la molestia les dura meses después del accidente.

La terapia física constante también reduce el riesgo de quedar con dolor de largo plazo. Mucha gente arrastra dolor después de un accidente, y ese dolor es difícil de tratar.

El terapeuta puede ayudarte a manejarlo de varias formas:

  • Ajustando tus actividades —cómo te sientas, cómo caminas— para no forzar los músculos de más
  • Enseñándote técnicas de relajación y respiración para manejar el estrés, bajar el dolor y mejorar tu salud en general
  • Usando tracción para estirar los músculos y aumentar el flujo sanguíneo
  • Aplicando calor o frío para reducir la hinchazón y el dolor

Acompaña el proceso de recuperación

La terapia física acompaña la recuperación mejorando el flujo sanguíneo hacia los músculos y reduciendo los espasmos dolorosos en la zona lesionada.

Durante las sesiones, tu terapeuta usa distintas técnicas y ejercicios para que los músculos reciban más sangre y sanen más rápido.

El objetivo es devolverte la función normal y que vuelvas a tu vida diaria. También es clave para evitar que el dolor de cuello de un latigazo cervical —una de las lesiones más frecuentes en un choque— se vuelva una condición crónica que necesite tratamiento por años.

Con el cuidado adecuado y buscando atención a tiempo, puedes recuperarte del todo y reducir el riesgo de dolor persistente u otras complicaciones.

Previene lesiones de largo plazo

La terapia física ayuda a evitar secuelas fortaleciendo los músculos alrededor de las articulaciones y devolviendo el equilibrio y la postura. Quien sufre un latigazo cervical en la cabeza o la columna tiene alto riesgo de desarrollar espasmos postraumáticos y otras condiciones de dolor crónico.

El terapeuta muchas veces puede tratar la lesión antes de que se vuelva crónica. También puede ayudarte a evitar una cirugía fortaleciendo la musculatura que rodea las articulaciones y devolviéndote postura y equilibrio.

Un quiropráctico de accidentes puede mejorar tu movilidad

La terapia física mejora la movilidad y reduce el riesgo de complicaciones futuras. Te ayuda a corregir la postura, a fortalecer el core y a recuperar el equilibrio. Todo eso hace que camines con más soltura y baja el riesgo de caerte y volver a lesionarte.

Los quiroprácticos de accidentes pueden mejorar tu movilidad de varias formas, entre ellas con instrumentos que estiran el músculo y llevan más sangre a la zona lesionada. También usan ejercicios de resistencia para que ganes fuerza y aguante y recuperes equilibrio y postura.

Mejora tu calidad de vida

La terapia física mejora tu calidad de vida después de un accidente de varias maneras: baja el dolor, favorece la relajación y el ánimo, y te devuelve movilidad y equilibrio.

Cuando te sientes relajado, sin dolor y capaz de moverte, enfrentas mejor el día y disfrutas más. Los beneficios no se acaban con la recuperación inmediata: al reducir el dolor y mejorar la movilidad, evitas complicaciones futuras y vives mejor con tus lesiones incluso después de sanar.

Te devuelve fuerza y flexibilidad

La terapia física te ayuda a recuperar fuerza y flexibilidad en músculos y articulaciones, y a evitar cicatrices internas y otras complicaciones de las lesiones de largo plazo. Tu terapeuta puede llevarte a una recuperación completa:

  • Dándote ejercicio regular que sube de intensidad poco a poco
  • Corrigiendo tu postura y trabajando la musculatura del core
  • Reduciendo el riesgo de fibrosis con masaje y otras técnicas

Las sesiones constantes te hacen sentir más fuerte, más flexible y más saludable. Eso te ayuda a recuperarte del accidente y a evitar complicaciones cuando vuelvas a tu rutina.

Para cerrar

Tu cuerpo es un sistema notablemente resistente: puede sanar de cualquier lesión, grande o pequeña, si le das el cuidado y el tiempo que necesita. Un accidente asusta y el camino de vuelta puede ser duro, pero los profesionales de la salud —el terapeuta físico entre ellos— están para que ese camino sea lo más llevadero posible.

Dicho eso, si tuviste un accidente de auto, busca atención en Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care.