La actividad física es parte de la vida. La vida invita al movimiento, y el movimiento pone en juego al cuerpo. El sistema musculoesquelético cumple un papel esencial en ese proceso —al caminar, al trabajar, al hacer ejercicio—, y en el camino puede ocurrir un accidente y dejar una lesión.

Si trabajas para una empresa, a veces esa lesión hace necesarios los servicios de un abogado de lesiones personales para presentar una reclamación de compensación laboral por tus gastos médicos y otros. Los abogados de lesiones personales conocen bien las leyes de compensación laboral y pueden ayudarte a obtener lo que te corresponde.

No todas las lesiones requieren servicios médicos o un profesional de la salud. El cuidado quiropráctico es una vía alternativa para tratar lesiones que afectan articulaciones, huesos, músculos, tobillos y ligamentos, entre otros.

Este artículo repasa algunas de las condiciones que se tratan mejor con un profesional quiropráctico.

Sin ningún orden en particular, ahí van.

Dolor de espalda

El dolor de espalda crónico puede tener varias causas, entre ellas el tipo de trabajo que haces. Si tu trabajo te obliga a estar de pie muchas horas al día, es probable que aparezca. Además de eso, la postura puede ser otro factor. Sea cual sea la causa, quizá no necesites consultar a un médico: lo que necesitas es un quiropráctico con licencia, que aplicará los ajustes y tratamientos necesarios para aliviarte.

Haber tenido un accidente

Un accidente deja lesiones. Puede ser una lesión de trabajo sin herida visible, pero interna, que afecte al hueso y a otros componentes musculoesqueléticos. Los servicios médicos no son la única salida para una lesión laboral: un quiropráctico con experiencia es una buena opción para el trabajador lesionado, porque este tipo de lesión puede afectar cualquier parte del cuerpo y necesita un buen diagnóstico.

Distensión de isquiotibiales

Es una lesión frecuente entre deportistas. Los isquiotibiales son los tres músculos de la parte posterior del muslo, los que permiten doblar la pierna a la altura de la rodilla. Durante una actividad deportiva —fútbol, carrera, patinaje—, uno o más de esos músculos puede sobrecargarse y distenderse. Un profesional quiropráctico puede tratar esta lesión con buenos resultados.

Dolor de cuello

Igual que con la espalda, hay varias causas asociadas al dolor de cuello: el tipo de trabajo y cómo afecta a la zona, un esguince cervical, un latigazo, la postura al dormir. En cualquiera de esos casos, en cuanto empiece el dolor conviene consultar con un quiropráctico. Ajustará y estimulará el sistema musculoesquelético para devolverlo a su sitio.

Lesión del manguito rotador

Si practicas deporte o tienes un trabajo que implica girar mucho la muñeca, puedes sufrir esta lesión, conocida como desgarro del manguito rotador. Al girar, se acumula presión en la zona y eso puede lesionarla. La mejor salida aquí es ver a un quiropráctico, que fortalecerá, estirará y movilizará la zona hasta devolverle una articulación sin dolor.

Escoliosis

Aunque algunos han vinculado la escoliosis con la mala postura, la alimentación o el ejercicio, los profesionales no lo han demostrado. Dicho de otro modo, la escoliosis —la curvatura lateral de la columna— se considera de causa desconocida. Aun así, el cuidado más recomendado para ella es el de un quiropráctico.

Síndrome del túnel carpiano

El síndrome del túnel carpiano es la compresión del nervio mediano a su paso por la muñeca. Provoca entumecimiento, hormigueo y debilidad en el pulgar, el índice, el medio y la mitad del anular, y muchas veces molesta más de noche. El trabajo que mantiene la muñeca doblada o repite el mismo agarre todo el día es un factor frecuente, junto con el embarazo, la diabetes y los problemas de tiroides. Cuando aparece esa sensación de alfileres en la mano, vale la pena que la revisen.

Bursitis

La bursitis pertenece al grupo de lesiones de tejidos que incluye esguinces, distensiones, contusiones y tendinitis. También llamada inflamación de la bursa, es la inflamación de las bolsas llenas de líquido que amortiguan las articulaciones, y aparece con frecuencia en articulaciones con movimiento repetitivo. Un profesional quiropráctico puede tratarla.

Hernia de disco

Un disco de la columna puede herniarse por varias razones, y el envejecimiento es una de las más conocidas: con los años el disco se desgasta y termina herniándose. La investigación muestra que el tratamiento quiropráctico es una buena opción, y que el paciente nota una mejoría importante en un par de meses si se maneja bien.

Lesiones de articulaciones y tobillos

Puedes sentir dolor en cualquier articulación o en el tobillo por varias razones, entre ellas una inflamación en la zona. El cuidado quiropráctico es muy recomendable cuando aparece ese dolor. Un quiropráctico con licencia realizará la realineación o la manipulación espinal para aliviar el dolor crónico.

Dolores de cabeza

No todos los dolores de cabeza vienen de la falta de sueño, el estrés o el ruido. Una desalineación en el cuello o la columna también puede causarlos, y por eso conviene ver a un quiropráctico cuando aparecen. Realineará la columna y aliviará el dolor para mejorar el flujo de oxígeno.

Las anteriores no son las únicas razones para consultar con un profesional quiropráctico: hay muchas más. De hecho, conviene buscar cuidado quiropráctico aunque no tengas ninguna de las lesiones de esta lista.

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