Si tú o alguien de tu familia tiene un problema de cuello por un latigazo cervical (whiplash), vale la pena considerar a un quiropráctico, que ofrece varios tratamientos sin cirugía.

La persona lesionada describe dónde y cómo le duele. A partir de ahí el quiropráctico aborda el problema, y normalmente evalúa la columna entera, porque entiende que el cuerpo está conectado.

Comprobará si tu columna funciona bien, además de lo que te molesta. Te examinará físicamente y verá si hay tensión, movilidad limitada o lesiones. Después del examen sabrá cómo ayudarte a bajar el dolor y mejorar tu calidad de vida.

¿Qué es el latigazo cervical?

El latigazo cervical es una lesión que ocurre cuando el cuello se sacude hacia atrás, hacia adelante y de lado por un trauma, como un accidente de auto. Ese movimiento afecta los ligamentos y los músculos del cuello y puede causar dolor en la columna.

Puede venir de una caída o un tropiezo, pero lo más frecuente es que aparezca después de un accidente de auto. Mucha gente que tiene un choque presenta síntomas de latigazo. Puede que no sientas dolor justo después del impacto y que el cuello empiece a doler un tiempo más tarde. Lo hayas sentido enseguida o después, no lo ignores: contacta a tu abogado de lesiones personales y visita a un quiropráctico de accidentes para recibir atención médica.

Estos son los síntomas del latigazo cervical:

  • Dolor de cuello
  • Rigidez en el cuello, con dificultad para mover la cabeza
  • Dolores de cabeza
  • Distensiones musculares y dolor en brazos y hombros

El tratamiento quiropráctico es de los mejores para quienes sufren lesiones de accidente como el latigazo cervical, y para el estrés emocional que deja el choque. Ayuda a reducir el dolor de cuello manteniendo la columna alineada y mejorando el movimiento cervical.

También ayuda a prevenir problemas de largo plazo como la artritis, los dolores de cabeza, el dolor crónico y las migrañas. Mejora el flujo sanguíneo, baja la inflamación y acelera la recuperación.

Tratamientos quiroprácticos para el latigazo cervical

Cada latigazo cervical es distinto, así que no hay un tratamiento único. El tratamiento apunta a las disfunciones que se detectan en el examen quiropráctico.

Manipulación quiropráctica

Durante la manipulación espinal —el ajuste quiropráctico— el profesional mueve la articulación lesionada en la dirección donde está restringida. Puede aplicar un impulso corto o movimientos lentos.

El cuidado quiropráctico usa distintos métodos de manipulación espinal: flexión-distracción, manipulación espinal específica y manipulación asistida por instrumentos.

La flexión-distracción es más suave y trata el dolor y los discos dañados que pueden aparecer tras un latigazo. El quiropráctico aplica movimientos lentos y suaves sobre el disco.

Otros métodos usan instrumentos especiales para aplicar fuerza sobre la lesión. Los instrumentos ayudan a colocar la zona sin causar dolor ni separación, y sin aplicar demasiada fuerza.

La manipulación espinal específica consiste en dirigir la fuerza hacia la zona de la subluxación, con lo que el quiropráctico puede realinear la columna.

Relajación o estimulación muscular

El tratamiento de estimulación y relajación muscular consiste en estirar el músculo con tensión incontrolada o con contracciones inhibidas. Si la persona accidentada tiene los músculos tensos, el quiropráctico aplicará un estiramiento firme. También puede usar presión con los dedos sobre ciertos puntos para reducir el dolor de esos músculos.

Ejercicios y trabajo de estabilización

Los ejercicios de McKenzie se usan para reducir el desajuste discal que puede dejar un latigazo cervical, incluso de un choque leve. Son movimientos pequeños que se pueden hacer en consulta y trasladar fácilmente a casa. Ayudan al paciente a llevar el control de su propia recuperación.

La estabilización consiste en corregir los patrones de movimiento defectuosos de la vida diaria. Ayuda al sistema nervioso a controlar esos patrones y a que los músculos del cuello lo mantengan estable.

Cambios ergonómicos y de hábitos

Este trabajo enseña a hacer las actividades cotidianas sin forzar el cuerpo de más. La persona aprende a cuidarse mejor y a reducir la tensión en los problemas que dejó el accidente de tránsito.

Las etapas del tratamiento

La etapa aguda es la que sigue inmediatamente al latigazo, sea por una caída, un resbalón o un choque. El quiropráctico usará distintos recursos terapéuticos, como el ultrasonido, para bajar la molestia en el cuello. También puede aplicar estiramientos suaves y otras técnicas manuales, como la energía muscular.

Puede orientarte sobre cuidados como aplicar hielo en el cuello y, a veces, recomendarte un soporte cervical ligero por un tiempo. Cuando el dolor y el enrojecimiento bajen, pasará a la manipulación espinal suave u otras técnicas para devolver el movimiento normal a las articulaciones del cuello.

¿Quieres saber más sobre los quiroprácticos de accidentes?

Un quiropráctico no mira solo el dolor y las lesiones del accidente, sino a la persona entera. Entiende que el dolor de cuello es distinto en cada paciente, así que trabaja sobre todo el cuerpo. Tu médico de cabecera insistirá en que la prevención es la clave de una buena salud a largo plazo. Tu quiropráctico puede recomendarte ejercicios terapéuticos para recuperar el movimiento normal de la columna y reducir los síntomas del latigazo.

El cuidado quiropráctico te ayudará a ampliar tus actividades diarias, poniendo el esfuerzo en resolver las causas mecánicas —el movimiento de la columna o las razones nerviosas del latigazo—.