Vivir con una hernia discal muchas veces significa lidiar con un dolor fuerte y constante. Por desgracia, no es una condición rara ni en Estados Unidos ni en el resto del mundo: entre el 2 y el 3% de la población mundial sufre dolor por hernia discal.

Hay varias opciones de tratamiento, y una de las mejores es la terapia física. En Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care buscamos que nuestros pacientes vivan mejor con cuidado quiropráctico y terapia física en Nueva York de calidad. Sabemos que una hernia discal duele y molesta mucho, y por eso nuestros terapeutas ponen empeño en armar planes de tratamiento propios que traigan alivio.

Primero: ¿qué es una hernia discal?

Para entender qué aporta la terapia física aquí, conviene saber qué es exactamente una hernia discal.

El disco es un cartílago amortiguador que va entre los huesos de la columna. Una hernia discal es cuando ese cartílago se desgarra y deja escapar la sustancia gelatinosa de su centro. Suele ser consecuencia de un trauma o de una presión sostenida con los años.

Le puede pasar a cualquiera, pero las personas entre 30 y 50 años son las más propensas. Además, afecta a los hombres al doble que a las mujeres.

¿Qué hace la terapia física por una hernia discal?

El terapeuta busca que el cuerpo se recupere con un enfoque más completo. En vez de apoyarse en analgésicos, usa distintas técnicas para mejorar tu rango de movimiento y tu calidad de vida.

Las hernias discales afectan distinto a cada persona. Hay quien siente dolor y molestia extremos, y quien siente entumecimiento, hormigueo o incluso debilidad en las extremidades. Mientras tanto, cerca del 50% de las personas con hernia discal ni siquiera sabe que la tiene, según Yale Medicine.

La terapia física usa ejercicios y otras técnicas para aliviar esos síntomas.

Con el tiempo también puedes ganar resistencia, mejorar la postura y manejar el dolor de forma más natural.

¿Cuánto tardan en verse resultados?

Igual que cada paciente tiene síntomas distintos, la terapia física le afecta distinto a cada quien. La buena noticia es que funciona bien para la mayoría de quienes viven con una hernia discal.

Algo importante: la terapia física no da resultados instantáneos. Hay que ir al terapeuta con regularidad y constancia para llegar al alivio que buscas. Por suerte, mucha gente empieza a notar la diferencia a las pocas semanas.

En un estudio, pacientes con hernia discal lumbar empezaron a sentir menos dolor y menos molestia a las seis semanas.

¿Qué beneficios tienen los ejercicios de terapia física para una hernia discal?

La terapia física trae una lista larga de beneficios para quien vive con una hernia discal. Entre ellos:

Menos dolor e hinchazón

Una de las cosas que más cuesta con una hernia discal es no poder hacer con comodidad lo que antes era rutina. El terapeuta puede ayudarte examinando tu espalda y mostrándote movimientos y ejercicios que alivian esa molestia. Modificando ciertas actividades y siguiendo lo que te indique tu terapeuta físico, le das un empujón al proceso de curación.

Mejor postura

En algunos casos, una mala postura puede llevar a una hernia discal. Con terapia física aprendes a corregirla, y eso le quita presión a la columna cervical y les da a los discos la oportunidad de sanar.

Mejor rango de movimiento

El terapeuta sabe qué movimientos y ejercicios concretos amplían tu rango de movimiento. Incluso puede enseñarte ejercicios para hacer en casa y llegar antes al alivio y a la recuperación.

Qué esperar de la terapia física para una hernia discal de cuello o espalda

Casi nadie piensa en sus discos intervertebrales hasta que empieza el dolor de espalda constante. Cuando un disco se hernia o «se sale» y empieza a molestar en serio, hay que buscar ayuda médica y dar con un tratamiento eficaz.

En Quantum Physical Therapy & Chiropractic Care sabemos lo frustrante que es cargar con un dolor de espalda incapacitante. Nos enorgullece la atención que damos a quienes viven con hernias discales y otras condiciones.

Conoce más sobre las señales de que necesitas terapia física y cuándo pedir tu cita.

Preguntas frecuentes

¿Se puede prevenir el dolor de una hernia discal?

Hay cosas que ayudan. Mantener un peso saludable, no fumar y conservar músculos fuertes y flexibles con ejercicio regular pueden evitarte una hernia discal en el futuro. Tu terapeuta también puede enseñarte ejercicios y movimientos para que el dolor no vuelva.

¿Cuáles son las señales de una hernia discal?

Las más comunes son dolor de cuello, espalda, pierna o antebrazo, debilidad en una extremidad, entumecimiento u hormigueo, y dolor que empeora en la mañana. Si sospechas que tienes una hernia discal o sientes cualquier dolor persistente, contacta a tu médico cuanto antes.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Algunas personas son más propensas que otras. Entre los factores de riesgo más comunes están el exceso de peso, la genética, el tipo de trabajo y el tabaquismo.

¿Cuál es la diferencia entre terapia física pasiva y activa?

La terapia física para una hernia discal puede incluir ejercicios activos y pasivos. En los pasivos, el terapeuta hace el trabajo manual. Como piden menos esfuerzo de tu parte, es probable que empieces por ahí.

Cuando ganas fuerza, empiezas a hacer ciertos ejercicios por tu cuenta: eso es la terapia física activa.